Inicio

Opinión

Teología General

Rutas Argentinas

Filosofía

Teología palotina

Volver a Portada de Cerros del Sur

 
Parque Nacional Nahuel Huapi
 

 

Excursiones de montaña
 
Fotografías
 
Artículos

 

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

El Parque Nacional Nahuel Huapi

 

Esta nota forma parte del libro "Guía de Excursionismo de Montaña en el Parque Nacional Nahuel Huapi, de Raúl Llusá,  y está protegida por las leyes nacionales de derecho de autor.

 

El Parque Nacional Nahuel Huapi es el mayor y el más antiguo de entre los Parques Nacionales argentinos, y fue creado el 9 de octubre de 1934 , al sancionarse la ley 12.103, que creaba la Dirección General de Parques Nacionales y el primer Parque Nacional argentino con el nombre de Parque Nacional Nahuel Huapi, con una superficie de por entonces 785.000 ha.

Esta ley es consecuencia de una serie de ordenamientos que se sucedieron a partir de la donación que hiciera el Perito Francisco Moreno el 6 de noviembre de 1903, consistente en  3 leguas de tierra ubicadas en la zona del Lago Frías, Puerto Blest y lago Cántaros, -parte de las que el estado Nacional le había entregado como reconocimiento a  su labor de perito en la cuestión de límites con Chile- con el objeto de que constituyesen la base de un futuro Parque (1). La cesión fué aceptada al año siguiente por el gobierno del Presidente Julio Argentino Roca con fecha 1º de febrero de 1904, agregando el Estado Nacional, con posterioridad a la donación del Dr. Moreno, nuevas tierras para ampliar la zona protegida, que se llamó en sus orígenes Parque Nacional del Sud. En este sentido, el 17 de enero de 1907,  se incorporaron 43.000 ha más de la zona y con el mismo propósito, a través de un Decreto Ley que llevaba la firma de Don José Figueroa Alcorta, Presidente de la República.

La reglamentación del manejo de este parque, y los que se fueron estableciendo mas tarde, tuvo un impulso decisivo con la mencionada Ley Nº 12.103 del  año 1934, mediante la cual se creó la Dirección Nacional de Parques Nacionales. Actualmente es la ley  22.351 del 15 de diciembre de 1980 la que regula la existencia, manejo y disfrute de éste y de todos los Parques y Reservas Nacionales.

 

Descripción general

 

El Parque Nacional Nahuel Huapi se encuentra enclavado en tierras de las provincias de Río Negro y Neuquén, entre los 71º y 72º de longitud oeste y los 40º, 20' y 41º 35' de latitud sur. Su extensión actual, en conjunto con la Reserva Nacional Nahuel Huapi, es de aproximadamente 710.000 ha de las cuales 330.000 pertenecen a la Reserva Nacional.

Limita al oeste con dos Parques Nacionales de la República de Chile, separándola de ésta una línea de altas cumbres andinas, la mayor de las cuales es el volcán extinguido Tronador, de 3478 m.s.n.m. Al norte limita con el Parque nacional Lanín. Muchos hermosos cerros se yerguen en el parque, con alturas promedio de 2000/2100 metros. Entre ellos descollan los cerros Bonete (2257), Catedral (2409), Capilla (2167), Crespo (2130), Vicente López (2076), y muchos más. Distintos pasos cordilleranos lo comunican con Chile, siendo los mas transitados los de Puyehue y Perez Rosales. El Paso de los Vuriloches, antiguo paso de los indios, solo se atraviesa a pié y a caballo.

El Parque alberga representantes de varios biomas, denominando así a distintas áreas que, por sus especiales características, permiten el desarrollo de un determinado tipo de vida.

Como veremos con detalle cuando describamos su flora, las unidades ecológicas del Parque son tres:

-Zona altoandina: representada por cimas, filos cumbreros, altos pedreros y prados de altura (los alpages alpinos) de suelos someros. Esta zona se encuentra más arriba del límite superior del bosque, línea que encontramos a los 1600 metros snm aproximadamente. Por tal motivo, se encuentra muy expuesta a temperaturas bajas, vientos fuertes y nevadas intensas, que impiden el desarrollo de vegetación abundante.

-Bosque húmedo: que es el que se encuentra en los faldeos de las montañas, valles pedemontanos y valles altos. Con fuerte carga de humedad, proporciona hábitat y refugio a gran cantidad de especies animales.

-Zona esteparia: ubicada hacia el este, en la medida en que nos alejamos de la cordillera, es una zona  más árida, debido a la escasez de precipitaciones, con presencia casi excluyente de coironales, pastizales y arbustos. Hay indicios de la presencia, en este hábitat, de distinto tipo de roedores; lagartijas; choiques, guanacos, pumas y zorros.

Más de 1000 especies vegetales, y unas 200 de vertebrados, se desarrollan en el ámbito que describimos.

En el Parque Nacional Nahuel Huapi existen dos categorías de conservación: la zona del Parque Nacional propiamente dicha, y la Reserva Nacional, que como sabemos actúa como freno del impacto ecológico que la civilización urbana ejerce sobre la  zona más estrictamente protegida, que es el Parque Nacional. En 1975, por decisión del Gobierno Nacional,  se separó una amplia zona del Parque, correspondiente al égido urbano municipal y algunos cerros aledaños.

Dentro del Parque existen además zonas llamadas de Reserva Estricta, en las cuales el acceso está vedado.

 

Geología de la zona del Parque Nacional Nahuel Huapi

 

La llamada “Teoría tectónica de placas” nos dice que la corteza terrestre no es homogénea ni mucho menos, sino que está fraccionada y en continuo movimiento. Vamos a tratar de explicarlo sucintamente.

Todos sabemos que la tierra está formada por capas concéntricas de entre las cuales la mas profunda es el núcleo, al que le siguen el Manto, la Astenosfera y la Litosfera o corteza terrestre. En esta última actúan las denominadas “placas”, que son gigantescos bloques que se desplazan lentamente por la acción del magma, que permanentemente asciende desde los niveles inferiores. Como resultado de estos movimientos endógenos, la corteza terrestre se quiebra de diferentes maneras, estableciéndose así las distintas fallas o pliegues. Llamamos «plegamiento» a la flexión producida en los estratos terrestres bajo  la acción de fuerzas  orogénicas que entraron en juego después de la formación original del planeta. Los estratos rara vez conservan su posición horizontal inicial, ya que en la mayoría de los casos aparecen inclinados, fracturados, doblados, formando arcos, etc. llevando el nombre de «pliegues».

En esta movilidad o diastrofismo debemos buscar el origen de la formación de la mayor parte de las montañas, en  procesos orogénicos que duran millones de años. Las grandes cordilleras surgen a raíz de grandes pliegues producidos al comprimirse los estratos antes citados contra un bloque continental fijo, o a partir del "choque" dos bloques que se acercan, proceso en el cual se produce un ascenso de los estratos superiores de la corteza terrestre.

 

Orogénesis

 

Hace entre 400 y 300 millones de años, en la era Paleozoica, un mar no demasiado profundo, y de aguas templadas, cubría toda la zona  del actual Parque Nahuel Huapi. En los dos últimos períodos de esta era (Carbonífero y Pérmico) un agudo proceso de glaciación motivó el descenso de la temperatura.  En las profundidades, había comenzado un proceso de vulcanismo que alcanzaría su mayor magnitud millones de años después, en era Mesozoica.

Esta comenzó hace unos 200 millones de años, y se dividió en tres períodos: Triácico, Jurásico y Cretácico. A la actividad volcánica violenta, imperante en esta era de manera especial en los dos últimos períodos, y que se tradujo en importantes efusiones ígneas, había que sumar por entonces la intrusión del océano Pacífico, de cuya presencia quedan numerosos registros, como por ejemplo las improntas fosilizadas de los amonites -cefalópodos que vivieron  por entonces- que pueden hallarse en muchos filos cumbreros, y las rocas sedimentarias que conforman el Cerro Otto. La era secundaria o mezozoica duró hasta hace aproximadamente 65 millones de años, y los cerros de origen volcánico remanentes se encuentran hoy fuertemente erosionados por la acción de los elementos, ejercida durante todo ese tiempo. Son los cerros que se encuentran al sudeste del Parque: Carbón, Ñireco, Meta, Ventana, etc.

En un proceso que comenzó hace unos 65 millones de años, hacia el final de la era Mezozoica, la cordillera de los Andes fue ascendiendo muy lenta y progresivamente, cuando la corteza terrestre de la placa del Pacífico inició la subducción de la placa suramericana en el proceso conocido como tectónica de placas. Este ascenso cobró intensidad en la era Terciaria o Cenozoica, especialmente hacia el Mioceno, entre 30 y 11 millones de años atrás. Es también en esta etapa cuando el vulcanismo recobró renovada fuerza, surgiendo una serie de volcanes a lo largo de la cordillera, de los cuales tienen que ver con la zona que describimos el Tronador, el Lanín, y en Chile el Osorno y el Puntiagudo. Durante el Plioceno y el principio del Pleistoceno siguieron los movimientos emergentes, aunque con menor intensidad.

 

Los hielos pleistocenos

 

La glaciación es un fenómeno que comenzó hace aproximadamente dos millones y medio de años. No demasiado bién comprendido aún, este proceso ha sido explicado de diversas maneras. Una teoría sostiene que el aumento del tamaño de los continentes, con el consecuente retroceso de los océanos, originó un marcado descenso de la temperatura del planeta, el cual a su vez motivó que el desarrollo glaciar fuese enorme. En la zona que describimos, la cordillera patagónica se cubrió con un manto de hielo de dilatada extensión, formando un sistema de neveros y lenguas glaciares que descendían por los valles intermontanos. Las sucesivas glaciaciones del pleistoceno fueron entonces  remodelando entonces el paisaje formado por las fuerzas endógenas que dieron origen a las montañas del Parque.

La actividad glacial sufrió importantes fluctuaciones por causas no del todo explicadas aún, con cuatro grandes avances y retrocesos. El último gran avance culminó hace unos 36.000 años, y es llamada Glaciación Wisconsin. El casquete helado que cubrió gran parte de la zona que estudiamos en esta última glaciación, modeló el paisaje dándole, al momento del deshielo, sus características actuales.

Aproximadamente 11.000 años atrás comenzó el retroceso de las grandes masas de hielo, proceso motivado por un aumento global de la temperatura y un período de estabilidad en estas condiciones. De esta forma, quedaron al descubierto los anchos valles en forma de “U”, poblados de bloques erráticos, gigantescos monolitos que navegaban sobre los antiguos glaciares que, al derretirse, los dejaron en su actual ubicación. Estos valles en "U", que permiten apreciar hoy la acción de los hielos pleistocenos, surgen de la modificación de los primitivos valles en forma de “V”, por el fondo de los cuales   discurría un río o arroyo, y que fueron “ensanchados” por la acción abrasiva de las rocas y  los hielos que descendían desde las cuencas de alimentación o nevés, verdaderos circos glaciarios de los cuales las lagunas Témpanos y Jakob por un lado, y la zona de la Laguna Negra por otro, son ejemplos bien claros.

Otra consecuencia visible del avance glaciar se desprende de la particularidad de estas grandes lenguas de hielo de "cuartear" las rocas que se encuentran en el lecho rocoso del río de hielo. Estos grandes bloques son arrastrados por el glaciar, actuando como poderosas "herramientas" que pulen las rocas inferiores, dándoles esa morfología estriada propia de los "lomos de ballena" o roca aborregada.

Con la desaparición de los hielos, los cursos de agua se reencauzaron en el fondo de los valles ahora libres, y las depresiones mas profundas fueron ocupadas por los grandes volúmenes de agua del deshielo, naciendo así los lagos y laguitos propios de la zona, el más importante de los cuales es, obviamente, el Nahuel Huapi, que es el producto de una gran lengua glaciaria que avanzaba en dirección noroeste-sudeste, desviada a la altura de la actual ciudad de San Carlos de Bariloche hacia el este-noreste, como resultado de su encuentro con el cerro Otto.  Esta lengua glacial avanzó por el curso de una red de drenaje establecida a fines del Terciario.

Hay una morena remanente de aquél trabajo glaciar, bordeando el extremo oriental del lago Nahuel Huapi. El principal material componente de esta morena, el till, es un agregado caótico de bloques de diverso tamaño (algunos de los cuales miden varios metros cúbicos) de granito, tonalita y gneises cuarzo-micáceos del basamento, junto con lavas terciarias y breccias volcánicas, en matriz arenosa de granometría despareja

En la actualidad quedan  pocos cuerpos de hielo remanentes, y solo encontramos glaciares bien desarrollados en el Tronador (son analizados mas ampliamente en la descripción del Cº Tronador, en el capítulo respectivo de esta guía) , aunque también se encuentran pequeñas lenguas en los cerros Cuernos del Diablo y Bonete.

 

Rocas

 

En el Parque Nacional Nahuel Huapi se encuentran extendidas en profusión las rocas cristalinas como las dioritas (Cerro Navidad), y con menos presencia las granodioritas y granitos (Torres del Catedral, Goye). Estas rocas son de gran cohesión, y en muchas oportunidades se encuentran pulidas por la acción de los hielos pleistocenos.

La plutonitas están representadas por el granito, la tonalita, el pórfiro granítico y el gabro. Los granitos imperan en la zona de la península de Llao Llao, Colonia Suiza, el Cerro López en su vertiente oriental hasta el arroyo Casa de Piedra, y la parte alta del Cerro Catedral. Encontramos tonalita en el extremo sudeste del Cerro Catedral y en el Cerro López entre entre el granito de Colonia Suiza y los esquistos. Hallamos pórfiro granítico en parte de la hoya del Cerro López. Hay una delgada franja de gabro al pié del Cerro López

Los dinamismos morfológicos que producen rocas como esquistos cristalinos, gneiss y micaesquistos, han dado origen a menor cantidad de macizos con estas características, de los cuales es buen ejemplo el Cº López. En la falda norte de este cerro, por encima de los 1500 metros, aparecen rocas metamórficas, principalmente cuarcitas micáceas que a veces se convierten en esquistos bandeados y gneis.

La andesita surge en toda la cordillera. Estas rocas están constituidas por cristales muy pequeños de color por lo general verde obscuro, que se oxidan y enrojecen. Es el caso típico de las rocas de las cumbres del Cº Tronador. Hay un cuerpo notable de Andesita en el Cerro Campanario y en la Formación Ventana. En ella, destaca la Breccia Andesítica, roca maciza y compacta formada de clastos angulosos de rocas volcánicas, que suelen resaltar del relieve como en el caso del Cerro Ventana.

Entre las rocas sedimentarias existe una importante concentración en la llamada Formación Ñirihuau, al sur de San Carlos de Bariloche, entre los arroyos Challhuaco y Ñireco y la zona del aeropuerto, llamada Pampa de Nahuel Huapi. Entre estas rocas encontramos tufitas (rocas druas de grano muy fino formadas principalmente por material prioclástico redepositado en agua); rocas de conglomerado y wackes, roca sedimentaria psamítica con elevado porcentaje de clastos feldespáticos y abundante matriz formada por material cinerítico desmenuzado y alterado. Encontramos de este tipo de rocas en los cerros Otto, Carbón, Ventana, Stratos y otros.

 

 

Hidrología

 

Una característica de la zona que nos ocupa es su desarrollada hidrografía, que se despliega incluyendo dos cuencas diferentes: la Atlántica y la Pacífica.

Entendemos por cuenca hidrográfica a un sistema integrado por arroyos, lagunas, lagos y ríos que desembocan en un océano. Esto implica que todas las aguadas que de una u otra forma se conecten con el Océano Atlántico conformarán la Cuenca Atlántica, y las que se vinculen con el océano pacífico integrarán la Cuenca Pacífica.

 

La cuenca atlántica

 

La Cuenca Atlántica es la más importante dentro del Parque. El principal elemento conformante de esta cuenca es el Lago Nahuel Huapi, cuyo efluente es el río Limay, que a su vez se encontrará con el río Neuquén a la altura de la ciudad del mismo nombre, y ambos conformarán el Río Negro que desemboca en el océano Atlántico.

 

El lago Nahuel Huapi y sus tributarios

 

El lago Nahuel Huapi es un lago de origen glacial, de 557 km² de superficie, ubicado a 764/767 metros snm. entre los 40º 41' y los 41º 08' de latitud sur y los 71º 49' y 71º 09' de longitud Oeste. Su profundidad máxima es de unos 464 metros en el Brazo Blest, frente a las islas Dos Hermanas, mientras que frente al Centro Cívico de la ciudad es de unos 218 metros. El ancho del lago es de 9,65 km al norte de la Isla Victoria, entre el paraje conocido como La Nariz del Diablo en la costa sud, y la desembocadura del Arroyo de la Estacada en la costa norte. Entre la ciudad de San Carlos de Bariloche en la costa sud, y la desembocadura del arroyo Castilla en la costa norte, el ancho es de aproximadamente 8 km. En lo que respecta al largo del lago, desde el Brazo Ultima Esperanza hasta la desembocadura del Limay alcanza su mayor extensión, que es de unos 75 km. El perímetro costero es de unos 358 km.

Posee 8 brazos, que son, contando desde la ciudad y en el sentido horario: Campanario, Tristeza, Blest, Machete, Rincón, Ultima Esperanza, Angostura  y Huemul.  Varias penínsulas hienden sus aguas, entre las que mencionamos a las de Quetrihué, Huemul, San Pedro y Llao Llao.

Se yerguen en él varias islas, la más importante de las cuales es la Isla Victoria, de 31 km2. Otras son la isla Huemul, la isla Fray Menéndez, la Isla de los Víveres, la Isla Gallina, la isla de las Gaviotas, la Isla Centinela y algunas menores.

Son sus principales lagos tributarios: el Gutierrez, los lagos Moreno (este y oeste), el Correntoso, el Gallardo, el Frías, el Frey, el Espejo y Los Cántaros.

Son innumerables los arroyos que vierten sus aguas ya sea en el Nahuel Huapi o en sus lagos tributarios. Infinidad de lagunitas forman parte del sistema, entre las cuales podemos mencionar, en apretadísima síntesis, a las más conocidas: CAB o Lluvú, Negra, Jakob, Toncek, Schmoll, Huahuanhue, Navidad, Tristeza, Cretton, Ilón, etc.)

Su efluente, como hemos mencionado, es el Río Limay.

 

La Isla Victoria

 

Merece un pequeño párrafo aparte esta isla, ubicada a 40º56’ de latitud sur, y a 71º 33’ de longitud oeste. Con su largo máximo de aproximadamente 20 km, y un ancho de 4 km, es la más grande e importante de las islas del Lago Nahuel Huapi, con una superficie de 3710 ha.

Esta isla, llamada "Isla Victorica" por la expedición exploradora del Tte. 1º Eduardo O'Connor, en homenaje al General Benjamín Victorica, Ministro de Guerra y Marina de por entonces, era la llamada "Nahuel Huapi" por los naturales del lugar, rebautizada por el explorador Fonck como "Isla Fray Menéndez". Mas tarde, otro explorador, Cox, la rebautizará "Isla Larga". Fué el descuido de lugareños y extraños el que permitió que su nombre mudara, por error, al actual de "Victoria".

La isla fué cedida en usufructo al Sr. Aarón de Anchorena en los albores del siglo. Presenta, especialmente en su parte central, numerosas especies vegetales exóticas, introducidas por Anchorena, entre las cuales descuellan numerosos pinos, abedules, eucaliptos y otros. Las zonas norte y sur, hoy intangibles, se mantienen en estado natural. En el extremo norte de las isla hay un vistoso bosque de Arrayanes.

Posee algunas lagunas, la mas importante de las cuales es la laguna Mercedes.

 

Otros dos importantes lagos de la cuenca atlántica

 

El Lago Perito Moreno

 

Ubicado a 41º 05’ de latitud sur y 71º 30’ de longitud oeste, a 765 m.s.n.m., tiene una superficie aproximada de 11,8 km2, un largo máximo de 6,7 km; un ancho máximo de 2,9 km y aproximadamente 31 km de perímetro de costas. Sus afluentes principales son, de oeste a este, los arroyos López, Goye y Casa de Piedra. Su efluente es el Arroyo La Angostura, que lo vincula al Lago Nahuel Huapi.

 

El lago Gutierrez

 

Ubicado a 41º 11’ de latitud sur y a 71º 24’ de longitud oeste, este lago de unos 16,4 km2 de superficie se encuentra a 780 m.s.n.m., al sur del Cerro Catedral. Su largo máximo es de unos 9 km, y su ancho máximo de 1,5 km. El perímetro de costas es de 24 km. Son sus afluentes principales los arroyos Van Titter, Pescadero, Loncochino, Pilmayquen Melgarejo y Torrontegui, y su efluente es el Arroyo Gutiérrez, que desagua en el lago Nahuel Huapi.

 

La cuenca Pacífica

 

La cuenca pacífica tiene como componente mas importante al Lago Mascardi. El nacimiento principal de esta cuenca lo encontramos en los glaciares Manso, Castaño Overa y Alerce del Cerro Tronador. Los arroyos Alerce, Manso, Castaño Overa y Cauquenes, junto con otros hilos secundarios, forman el río Manso Superior, que desagua en el Brazo Tronador del lago Mascardi.

 

El lago Mascardi

 

Este lago se encuentra ubicado a 41º 20’ de latitud sur, y 71º 31‘ de longitud oeste, tiene una altitud aproximada de 800 m.s.n.m. Su forma asemeja a una “U”, con dos brazos: el Brazo Oeste, llamado Brazo Tronador, y el Brazo Este. Entre ambos brazos se encuentra la Península Mascardi, con su cerro Gral. Justo o Mora, nombre debido a un poblador que vivía por allí (preguntar a Muñoz y cambiar también en toponimia y altimetria). El lago tiene una superficie aproximada de 39,2 km2. Su largo máximo es de 23 km; su ancho máximo alcanza los 4 km, y tiene un perímetro de costas de unos 57 km.  Entre sus afluentes principales encontramos los arroyos Azul o Callvuco (que a la vez recibe las aguas del arroyo Claro); Casalata,  La Volteada, Tavuco, Tuqueco y Fresco por el norte, y Los Césares y Llodgcontó desde el sur, y el arroyo que es efluente del lago Guillelmo, además de innumerables otros arroyos menores, algunos de ellos innominados. Su efluente es el río Manso Medio, que atraviesa el laguito Los Moscos, llega al lago Hess (que a su vez recibe las aguas del lago Fonck), vuelve a salir del Hess, recibe el aporte del agua del lago Roca (que a la vez tiene como tributarios a los lagos Linco y Felipe), desciende hacia el sudeste, llega al Lago Steffen que tiene como tributario al Lago Martin, y continúa, luego de desaguar por el este al Lago Steffen, un poco más hacia el sur, para doblar luego hacia el oeste a través del Río Manso Inferior, cruzar la cordillera por el Paso del Manso y desembocar en el Pacífico, en el seno de Reloncaví.

 

Otros lagos de la cuenca pacífica

 

Lago Los Moscos

 

Es un pequeño lago ubicado a 795 m.s.n.m., a los 41º 21’ de latitud sur y 71º 38’ de longitud oeste. Tioene un largo máximo de 2,8 km, y su ancho máximo alcanza aproximadamente a 1 km. El perímetro de costas es de 6 km. Su afluente principal es el río Manso que proviene del Lago Mascardi, del cual lo separa una distancia de apenas 1 km, y su efluente es el río Manso que lleva sus aguas al lago Hess.

 

Lago Hess

 

Este lago está ubicado a 41º 23’ de latitud sur, y 71º 43’ de longitud oeste, a una altura sobre el nivel del mar de 770 metros. Pequeño, tienen un largo máximo de 1,5 km y un ancho máximo de 0,7 km. Sus afluentes principales son el río Fonck, que trae las aguas del lago homónimo, y el río Manso que viene del Lago Los Moscos. Su efluente es el río Manso, que continúa en dirección a la cascada Los Alerces.

 

Lago Fonck

 

Ubicado a 41º 19’ de latitud sur, y a 71º 47’ de longitud oeste, a una altura de 780 m.s.n.m., es un pequeño lago que tienen un largo máximo de 4,5 km, y un ancho máximo de 0,7 km, con un perímetro de costas de aproximadamente 16,5 km. Su afluente principal es el arroyo Thuvinco, y su efluente  el Río Fonck, que lleva sus aguas al lago Hess.

 

Lago Roca

 

Otro pequeño lago ubicado a 795 m.s.n.m. a 41º 24’ de latitud sur y 69º 10’ de longitud oeste. Con un largo máximo de 3,7 km y un ancho máximo de 1,5 km, tiene un perímetro costero de aproximadamente 15 km.  Sus afluentes principales son el Arroyo Expedicionarios, el arroyo que proviene del Lago Felipe, el Arroyo Apoco y el Arroyo Linco. Su efluente es el río Manso.

 

Lago Linco

 

Es un lago ubicado a una latitud sur de 41º 23’, y una longitud oeste de 71º 50’, está a 800 m.s.n.m. de altitud. Es pequeño, con un largo máximo de 1 km y un ancho máximo de 0,4 km. Su perímetro costero alcanza los 4,5 km. Es su efluente el arroyo Linco que desagua en el Lago Roca.

 

Lago Felipe

 

Ubicado a 41º 25’ de latitud sur y 71º 49’ de longitud oeste, a una altura de 790 m.s.n.m. Es un lago muy pequeño, con un largo máximo de 1 km y un ancho máximo de 0,2 km. Su perímetro costero alcanza aproximadamente 2 km. Desagua a través de un arroyo de poca extensión en el Lago Roca.

 

Lago Christie

 

Este  lago, ubicado a 850 m.s.n.m. cerca de la frontera con Chile, a 41º 27’ de latitud sur y 71º 49’ de longitud oeste, tiene un largo máximo de 0,8 km, y un ancho máximo de 0,2 km. Su perímetro costero alcanza los 1,5 km. Vierte sus aguas en el lago Los Manzanos, que se encuentra al sudeste muy cerca suyo.

 

Lago Los Manzanos

 

Ubicado a 41º 27’ de latitud sur, y a 71º 49’ de longitud oeste, a una altitud de 700 m.s.n.m., posee un perímetro costero de unos 3 km. Es su afluente principal el arroyo que proviene del lago Christie y su efluente el Río Los Manzanos, que luego se junta con el arroyo Chayuco y otro arroyo que baja del norte para desaguar en el lago Martin.

 

Lago Martin

 

Este lago, que se encuentra dentro de un área intangible, a 41º 32’ de latitud sur y 71º 40’ de longitud oeste, a una altura de 560 m.s.n.m., tiene una superficie aproximada de 9,5 km2, con un largo máximo de 7,5 km, un ancho máximo de 0,7 km, y un perímetro costero de 26 km. Son sus afluentes principales el Aº Thanco y el  Arroyo  que proviene del encuentro de los Aº Chayuco  y  Los Manzanos. Su efluente es el pequeño río que lo comunica con el Lago Steffen.

 

Lago Steffen

 

Ubicado a 41º 32’ de latitud sur, y a 71º 36’ de longitud oeste, a 550 m.s.n.m., posee un largo máximo de 6,7 km y un ancho máximo de  de 1,5 km, con una superficie aproximada de 6,3 km2. Sus afluentes principales son el Aº Livco, el arroyo Guanaco, el río sin nombre que viene del Lago Martin y el Río Manso. Su efluente es el Río Manso.

 

Lago Guillelmo

 

Ubicado a los 41º 23’ de latitud sur y 71º 29’ de longitud oeste, este lago se yerge a 790 metros s.n.m. al sudeste del Lago Mascardi y al pié del cerro Padre Laguna. Sus medidas máximas son: 7,2 km de largo y 0,9 km de ancho. La superficie estimada es de 5,4 km, y el perímetro costero alcanza los 15 km. Su afluente principal es el Aº Guillelmo, y su efluente un Aº sin nombre  que lo vincula al Lago Mascardi.

 

 

El Clima del Parque

 

El clima de esta región, predominantemente marítimo de tipo mediterráneo, es templado y frío, con marcada estacionalidad. Esta característica hace que los veranos sean relativamente frescos y secos, con temperaturas medias que oscilan entre los 14 y los 16º C, trepando en algunas jornadas a valores sensiblemente mas altos. Los inviernos suelen ser húmedos y fríos, con abundantes precipitaciones de lluvia y nieve, como sucede en los climas de tipo mediterráneo, tal el caso del que nos ocupa. En julio, la temperatura media fluctúa entre los 2 y los 4º C.

La temperatura de las montañas de Barioloche no baja, por lo general, de los -10º en invierno, salvo por encima de los 2500/3000 metros. 

En cuanto a las precipitaciones, existe una enorme diferencia entre las que se registran en la zona cordillerana y las que se producen unos 100 km mas al este, en la zona de la estepa. Este fenómeno es debido a que los vientos cargados de humedad que provienen del Pacífico, de los cuales hablaremos a título seguido, al encontrarse con el obstáculo natural representado por las montañas andinas se ve obligado a ascender, proceso en el cual se enfría, condensándose por esta causa la humedad que contiene.

Esta humedad precipita en forma de nieve o lluvia, pero a medida que los vientos avanzan hacia el este, van “perdiendo” su carga de humedad, que han dejado en las sucesivas precipitaciones, llegando mucho mas secos a la zona esteparia. De allí la diferencia de precipitaciones que hace que podamos tener registros de 3400/4000  mm anuales en la zona de la selva valdiviana de Puerto Blest, por ejemplo; unos 2000 mm anuales en Colonia Suiza o Cerro Catedral; 1000 a 1500 en la ciudad de Bariloche; y 400 a 500 mm anuales en Pilcaniyeu.

Las tormentas eléctricas son poco frecuentes hacia el Oeste del Parque, aunque en los últimos años, debido al mayor aporte de aire húmedo de los distintos embalses, han aumentado de frecuencia. En la zona esteparia, en cambio, abundan un poco más.

 

Tabla comparativa de temperatura y precipitaciones medias registradas durante el año en la zona de Bariloche

 

Mes del año

Máxima

Mínima

Lluvia (mm)

 

 

 

 

Enero

21º

20

Febrero

23º

25

Marzo

19º

22

Abril

14º

68

Mayo

10º

0,5º

101

Junio

-1º

108

Julio

-1º

123

Agosto

-1

140

Septiembre

10º

0,5º

69

Octubre

14º

38

Noviembre

17º

25

Diciembre

19º

46

 

Los vientos

   

El hecho de que el Parque se encuentre a sotavento respecto de la cordillera de los Andes, tiene una influencia directa en el clima de la región. Los vientos de esta zona son, por lo general, fuertes y casi constantes. En efecto, el anticiclón del Pacífico opera de forma tal que la Patagonia es visitada casi de manera ininterrumpida por vientos que provienen  del cuadrante Oeste-Noroeste, cruzando la cordillera por los valles intermontanos y ascendiendo a los filos cumbreros, proceso en el cual se enfrían. Forman parte de ese cinturón de vientos  que circulan en los mares australes de todo el globo entre los 40 y los 60 º de latitud sur, y que los marinos llaman “Los cuarenta bramadores”.Durante los meses del invierno suelen aportar una mayor carga de humedad que se resuelve en lluvias y nevadas. La intensidad de estos vientos varía según la época del año y las particulares condiciones climáticas, aunque en noviembre son intensamente fuertes, de manera especial en los filos y valles altos, en donde a veces pueden, incluso, derribar a un hombre, con ráfagas de hasta 120/140 km/h en determinados lugares. El valor promedio del viento es de una intensidad de 30 km/h.

Otro de los vientos que afecta la región es el que proviene del cuadrante Noreste, llamado por los lugareños “viento de abajo”, y que se produce al cambiar el centro de presión, trayendo como consecuencia nevadas de nieve más seca que las producidas por el viento del Pacífico. El casco urbano de San Carlos de Bariloche es azotado de manera especial en la zona de la costanera por el viento del cuadrante O-NO, ya que el Lago Nahuel Huapi es un portal de entrada sin obstáculos.

 

Las estaciones del año

 

Verano

 

Los veranos suelen ser relativamente secos en el Parque Nacional Nahuel Huapi, lo que los convierte en una epoca peligrosa en cuanto a la posibilidad de que estallen devastadores incendios forestales. No obstante, sorpresivas lluvias pueden aparecer y quedarse varias jornadas. Cuando esto suceda consuélese pensando en que la posibilidad de incendio de bosques se reduce mucho.

Los días son largos, amaneciendo a las 06.17 el 10 de enero; a las 6.47 el 10 de febrero y a las 7.30 el 10 de marzo; mientras que se pone a las 21.27 el 10 de enero, a las 21.03 el 10 de febrero y a las 20.20 el 10 de marzo.

Las temperaturas son agradables, aunque al rayo del sol se puede sentir el intenso calor, especialmente en una trepada exigente. Recuérdese este dato antes de emprender una excursión, para averiguar la existencia o no de agua en ella, y tomar los recaudos correspondientes.

Por la noche, sin embargo, la temperatura baja sensiblemente, siendo menester, por lo general, proveerse de abrigo.

A medida que avanza la estación, poco a poco los filos van quedándose sin nieve, salvo por encima de los 1900 msnm.

Es la época privilegiada del excursionismo de travesías y la escalada. Todos los refugios de montaña se encuentran abiertos y con refugiero; los transportes funcionan a pleno hacia los distitos sectores del Parque, y se cuenta con apoyo de diversa naturaleza para las actividades deportivas y de disfrute, con campings funcionando y proovedurías abiertas y regularmente bien provistas. 

 

Otoño

 

El otoño es muy lluvioso en el Parque, especialmente a partir de los primeros días de Mayo. 

Los días tienden a a cortarse. El sol sale a las 8.03 el 10 de abril; a las 8.35 el 10 de mayo y a las 9.01 el 10 de junio; mientras que se pone a las 19.29 el 10 de abril; a las 18.47 el 10 de mayo y a las 18.28 el 10 de junio.

Las montañas se tiñen de un color ocre, producto del cambio de tonalidad de los Notophagus (Lengas y Coihues). La temperatura va descendiendo gradualmente, y vientos fríos del este provocan algunas nevadas en la zona del Limay y en la ciudad.

 

Invierno

 

Con el avance del invierno las temperaturas alcanzan sus valores más bajos. El nivel inferior de la nieve desciende, y los valles de altura, los filos y faldeos altos acumulan gran cantidad de nieve, que cubre todo con su tonalidad monocroma. Ha llegado el tiempo de los deportes de invierno, y las pistas de esquí del Cerro Catedral se transforman en el centro de la actividad deportiva, sin desmerecer sin embargo al Cerro Bayo, al Otto y a los distintos lugares del Parque en los cuales es posible practicar esquí de fonto, como por ejemplo en las inmediaciones del refugio Juan J. Neumeyer en el valle del Chalhuaco.

El 10 de julio es uno de los días mas cortos del año. El sol sale a las 9.03; el 10 de agosto amanece a las 8.36, y el 10 de septiembre a las 7.49; mientras que se pone a las 18.37 el 10 de julio; a las 19.05 el 10 de agosto y a las 19.35 el 10 de septiembre.

Los lagos de altura están congelados, y los bosques suelen ser difíciles de transitar por la espesa capa de nieve que los cubre. Nieve honda a veces, en la que el caminante se hunde sin ver dónde pone su pié; nieve dura otras oportunidades, en las que se hace necesaria la utilizacion de grampones, al menos de esos modernos y cómodos grampones de cuatro puntas, para auxiliar el caminar seguro...

 

Primavera

 

La primavera es una época en la cual luchan la vegetación, que quiere recuperar su predominio de color, y la nieve, que se va retirando rápidamente. Los torrentes, por causa del deshielo, están muy crecidos (algunos arroyos y ríos se vuelven peligrososo en esta época). Los mallines están sumamente cargados de agua.

Los días se hacen progresivamente más largos. El sol sale a las 6.59 el 10 de octubre; a las 6.16 el 10 de noviembre y a las 6.00 el 10 de diciembre; mientras que se pone a las 20.06 el 10 de octubre; a las 20.43 el 10 de noviembre y a las 21.16 el 10 de diciembre.

Los cultores dele squí fuera de pista encuentran en esta época su tiempo privilegiado. La capa de nieve ha alcanzado una homogeneidad y consistencia ideales, y el clima, al tornarse más benigno, permite excursiones largas y placenteras, aunque no demasiado calurosas.

Los vientos del oeste alcanzan en esta época sus mayores intensidades, y a veces adquieren velocidades huracanadas, especialmente en los filos y valles altos cercanos a la cordillera.

Es la época de volver a la montaña, e iniciar una nueva temporada del excursionismo de travesías.

 

Unidades ecológicas, flora y fauna

 

 

El Parque Nacional Nahuel Huapi está dividido, como ya hemos tenido oportunidad de adelantar, en distintos ambientes, zonas en las cuales la situación y el relieve geográfico, la altura con respecto al nivel del mar y las precipitaciones níveas o pluviales dependientes de la mayor o menor cercanía a la cordillera establecen características que permiten el despliegue de distintas formas de vida, entre ellas mas de mil especies de plantas superiores. Son ellos:

 

Ambiente altoandino, constituido por las cimas de los cerros, los filos cumbreros, los faldeos y pedreros altos y determinados valles y circos de altura. Este ambiente está caracterizado por el clima riguroso y la presencia de nieve durante el invierno, la primavera y buena parte del verano. Se encuentra más arriba del límite superior del bosque alto, desde los 1600  metros snm. El peso de la nieve, la temperatura baja, la presencia de fuertes vientos y los suelos sumamente someros dificultan el desarrollo de la flora, que se hace presente aquí, a medida que desaparecen el ñire y la lenga llamada  rastrera, enana, o achaparrada, a través de pequeñas plantas con un buen nivel de adaptación a las rigurosas condiciones imperantes, y vegetación herbácea de prado andino.

 

Ambiente del bosque húmedo, que caracteriza a los faldeos de los cerros y los valles inter y pedemontanos, por debajo del ambiente altoandino y recostándose hacia el oeste del Parque. Favorecidos por las lluvias mas abundantes y un clima templado, de desarrollan densos bosques de Nothofagus, especialmente Nothofagus Dombeyi (Coihue), que crece hasta la cota 1200, y Nothopagus Pumilio (Lenga), habitante exclusivo de las alturas en esta latitud, que forma bosques altos entre los 1200 y los 1500 metros, achaparrándose a partir de esta altura por acción de la nieve que impide su crecimiento y desarrollo. Es la lenga uno de los árboles mas fieles y característicos de la montaña patagónica, donde forma generalmente el límite superior del bosque. Según el botánico Max Rothkugel esta especie existe desde el canal de Beagle (Tierra del Fuego) hasta el lago Carrilaufquen, a los 36º 30’ de latitud sur. Variadas otras especies de arboles altos, además de un nutrido sotobosque, en el cual descolla, por su extensión, la Chusquea Coleou (Caña Coligue). Entre otros, el Radal, la Retama, el Pañil, el Espino Negro, la Chaurilla, el Ñire, el Chapel, el Calafate, (que describiremos más adelante) conforman este ambiente.

   

Ambiente del bosque de transición, unidad ecológica que se caracteriza por la presencia alternada de pastizales propios de la estepa con grupos de árboles, mayormente Cipreses de la cordillera (Austrocedrus chilensis).

    

Ambiente de la estepa, en el sector más alejado de la cordillera (hacia el este). Por lo mismo, cuenta con el menor promedio de precipitaciones (unos 400/500 mm anuales). Esta carencia, sumada a los fuertes vientos, dificultan el crecimiento de árboles altos, por lo cual predominan los pastizales de hojas duras (coironales) y formaciones arbustivas.

    

La vegetación  del Parque en relación a las lluvias

 

Hemos dicho que los ambientes ecológicos del Parque Nacional están determinados por distintas variables, entre las cuales no es la menos importante la que refiere al nivel de precipitación pluvial.

Como ya hemos manifestado, las precipitaciones son debidas a los aportes de aire húmedo proveniente del oeste, que van descargando esta humedad en forma de nieve o agua, de manera decreciente a medida que se desplaza desde las montañas cordilleranas hasta la estepa. De allí que encontremos diferentes niveles de precipitaciones según avancemos hacia el este, y como consecuencia encontraremos también distinto tipo de vegetación.

 

La selva valdiviana

 

Con entre 3500 y 4000 mm de precipitación anual, la zona de Lago Frías y Puerto Blest se establece como una de las regiones con mayor cantidad de precipitación media anual en nuestro país. En este ambiente prospera la Selva Valdiviana, denominando de esta manera a la selva fría, que se ve favorecida en su desarrollo por un gran aporte de precipitaciones pluviales. Lleva este nombre porque se desarrolla en su máximo esplendor al sur de Chile, cerca de la ciudad de Valdivia, con precipitaciones anuales de hasta 4000 mm. Esta selva es análoga a la selva subtropical en cuanto a la cantidad y característica de las especies vegetalrd que encontramos en ella, aunque es una selva propia de regiones frías. El esplendor vegetal que la caracteriza es debido a la hiperabundancia de agua que permite una rica variedad de especies en todos los niveles del bosque.

Este tipo de selva está organizada en “pisos”, y en cada piso encontramos determinada cantidad de luz y humedad.  En los diferentes pisos encuentran su hábitat distintas especies de vegetales y animales, como describiremos a continuación:

El piso: El sector mas bajo, denominado piso de la selva, dispone de alta humedad, poca luz y temperaturas estables. Entre los exponentes del reino vegetal que dominan este estrato encontramos líquenes, musgos, hongos, helechos y herbáceas. Este estrato provee de refugio a insectos, anfibios, pequeños mamíferos y algunas aves.

El sotobosque: El siguiente estrato es el sotobosque, que se levanta por debajo de las copas de los grandes árboles, hasta los 5 mts de altura. Aquí dominan los arbustos, la Chusquea coleou (Caña Coligue), que florece cada cuarenta años para morir después; helechos, como la Palmita; el Taiqué (Desfontainea Spinosa), el Chilco (Fuchsia magellánica), cuya flor es la preferida de los picaflores, el Michay (Berberis darwinii), el Corcolén y muchos más.

Entre el sotobosque y el bosque alto encontramos árboles bajos, lianas como el Pilpil Voqui (Campsidium Valdivianum) y enredaderas.

El Bosque alto: Dominando el piso superior del bosque, se alzan los gigantescos y logevos Alerces (Fitzroya cuppresoides) y Coihues. Este último árbol, de la familia de los Nothophagus, a diferencia de sus primos hermanos la Lenga y el Ñire, no pierde sus hojas en otoño. El Coihue es propio de los suelos húmedos, como lo indica su nombre mapuche, que significa aproximadamente “lugar en donde se puede encontrar agua”.

La Turbera: En ciertos lugares de la selva valdiviana, el estrato mas bajo adopta una característica especial, cuando se vuelve mallinosa por la presencia de aguas extendidas. Es la Turbera, dominada por la presencia de un musgo, llamado Sphagnum, habitante propio de los lugares con exceso de humedad. Este musgo, que es el huésped mas abundante de la turbera, tiene la particularidad de absorber mas agua que su propio peso. Su constitución es esponjosa. En la Turbera, el árbol dominante es el Alerce, encontrándose también  el Ciprés de las Guaitecas (Pilgerodendron Uvíferum), el Chapel, con flor de color blanco, y una flor insectívora, la Violeta del Pantano.

 

 

El bosque húmedo

 

Con 2000 mm de precipitación anual se desarrolla el bosque húmedo, como el que se yergue en los faldeos de los cerros López, Capilla, Catedral, etc. Este es el bosque que recorreremos con mayor frecuencia en nuestras aproximaciones a los filos altos, por lo cual reclama un párrafo un poco más extenso.

Este tipo de bosques posee varios niveles de vegetación. Un nivel de Piso del bosque, poblado de hongos, musgos, líquenes, pastos, pequeñas plantas y flores, plántulas en crecimiento. El bosque bajo, o sotobosque, formado por arbustos y cañas, y el bosque alto, poblado de grandes árboles. Estos árboles tienen una vida de duración disímil. Hay viejos individuos que viven siglos; otros que no tienen tanta suerte y caen jóvenes, producto de vientos, o de otros árboles que los arrastran en su caída. Estos troncos caídos se van descomponiendo con la ayuda de minúsculas bacterias, hongos e insectos, además de animales más grandes, y contribuyen a enriquecer el suelo de nutrientes. A la vez, los claros de luz formados por los individuos que caen favorecen el crecimiento de los renovales.

Estos bosques tiene  una capacidad muy importante, y de la que, a veces, no nos percatamos: son importantes acumuladores de agua de lluvia, que se almacena en el esponjoso subsuelo de tierra y raíces, y va drenando lentamente montaña abajo, alimentando muchas surgentes... Esto explica el hecho de encontrar arroyos y chorrillos con agua descendiendo de cerros que han perdido, avanzado el verano, la nieve de sus filos altos.

El bosque húmedo está lleno de vida, a veces perceptible y a veces no. Pequeños y grandes mamíferos, aves y no en último lugar los insectos, que abundan en numerosísimas especies, muchas de ellas voladoras, otras con hábitos terrestres, algunas viviendo entre los troncos en descomposición, o al ras del suelo.

 

El bosque seco

 

Con una precipitación de entre 1200 y 1500 mm anuales se despliega el bosque seco, integrado principalmente por cipreses de la cordillera. Es el ambiente del bosque de transición, que ya hemos mencionado.

Encontramos densos cipresales en la zona del Valle Encantado; en el paso Córdoba, en Confluencia, en los faldeos de la margen Norte del Lago Nahuel Huapi. Desde Bariloche hacia el Oeste también está muy presente, pero ya mezclado con otras especies características del Bosque Húmedo.

 

El ambiente estepario

 

Con precipitaciones medias de entre 600 y 500 mm anuales encontramos el ambiente estepario, como el que se muestra frente a nuestros ojos en las cercanías de Pilcaniyeu, donde la vegetación es arbustiva y semiárida, integrada principalmente por coirones y neneos.