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Cerro Alto el Petiso en Parque Los Alerces

Por Juan Pablo Palkovski (Papo)

 

Según tengo entendido, la mayoría de los que encaran esta ascensión, se registran en la seccional del Arrayanes, pero como yo estaba parando en el camping agreste del Lago Verde, hable con el Guardaparques de esa zona, que me pareció un buen tipo, y me dio datos bien precisos sobre
como iba a ser la picada, además, creí entender que fue el quien puso
las ultimas marcas.
Una vez cruzada la pasarela del Arrayanes, se debe tomar el camino
opuesto al que toman todos los turistas, que transita por el margen del rio y llega hasta la costa del Lago Menéndez. Es decir, hay que encarar hacia la derecha, hacia el Lago Verde, y transitar unos minutos por un camino ancho que usa la gente que hace el mantenimiento de la pasarela.
En seguida, hacia la derecha, como bajando hacia el Lago, se abre un
senderito marcado

Croquis de la ruta

con una flecha amarilla.

Durante el camino, se cruzan otros senderos que usan los muchos turistas que visitan la zona. Lo que hay que hacer es ir encarando siempre hacia la derecha y hacia la costa del Lago Verde, hasta llegar a un muellecito del que no recuerdo el nombre, que se hace visible a unos cientos de
metros antes de llegar.
Lo recomendable es bajar hasta el muelle, ya que ahí arranca la picada
propiamente dicha. Desde el muelle, dándole la espalda al lago, a unos 15 metros hacia arriba, empieza la picada, corriendo todavía de forma paralela a la costa del lago, perdida entre unos pastos altos.
La primer marca es un punto amarillo, de los que se van a encontrar
durante toda la picada, clavado en el suelo a unos metros del inicio.

Cien metros adelante, antes de entrar al bosque esta el típico cartel de Parques Nacionales dando inicio formal a la picada, que nos advierte sobre la dificultad "Alta" de la excursión, y de los 45º de pendiente casi constante del sendero.
A partir de aquí, y durante toda la trepada inicial dentro del bosque y coihual,
es imposible perderse, ya que el camino es bien claro. Luego de algunas horas de ganar una buena cantidad de metros se empieza a oír a nuestra izquierda el sonido de un curso de agua que se hace cada vez más cercano. Llegamos a un primer arroyo al que hay que cruzar, y unos metros mas adelante, abriendo la espesura del bosque, nos topamos con un segundo arroyo mucho más ancho y con más caudal que el primero. Sobre este arroyo, cruzando de lado a lado y saltando de piedra en piedra transcurre toda la segunda parte de la

picada, con la misma pendiente que veníamos teniendo.

El cartel

Hay algunas pircas, pero igualmente conviene recordar bien esta salida del bosque para nuestro regreso.
Este arroyo-sendero sigue largamente sin demasiados cambios hasta un
punto en el que el mismo se abre en dos. Es aquí donde termina esta segunda parte y donde debemos prestar atención para no pasarnos.

El arroyo

Saltando de piedra en piedra

Entre estas dos ramas del arroyo que se abren ante nosotros, hay una particular formación símil cuña, que asciende abruptamente hasta un ultimo lengal que llegamos a visualizar desde este lugar.
Es justo por ahí, por el medio, por donde continua la picada. Primero por
piedra suelta, y luego bordeando y adentrándose en este ultimo lengal que mencionaba anteriormente.
Todo este tramo se aprecia mejor en la bajada, donde se ve que claramente
es el mejor acceso a la cumbre.

Los integrantes del grupo

Parte del Cordón Pirámides

Al salir del lengal se presenta ante nosotros un pedrero de material suelto, con diversas curvas y vueltas. Hay pocas marcas y las pircas son escasas.
La cumbre desde esta zona no se llega a ver y el camino sigue hasta un
filo muy amplio donde hay una pequeña lagunita de altura, varios manchones de nieve y donde siguiendo un poco más, ya se ven los cerros del otro lado.

Lagos Menendez y Futalaufquen

Lago Rivadavia

Desde este lugar, la cumbre esta a un tirón. Se puede dejar el peso de más y transcurrir esta ultima etapa más livianos.
La pendiente sigue siendo como siempre, muy pronunciada y hay que cruzar
algunos manchones de nieve de forma muy lenta por esta razón.
Después de algunos minutos, hacia adelante y a la izquierda, vemos lo que
creemos es la cumbre, por unas pircas que confunden un poco.

El grupo en la laguna

¡Cumbre!

Al llegar ahí, vemos claramente que la cumbre se encuentra hacia el otro lado, hacia la derecha desde donde veníamos ascendiendo.
Este cruce entre la falsa y la verdadera cumbre es muy simple, ya que el col
que las separa tiene un desnivel mínimo.
Cumbre y felicidad.

Desde allí se tiene una vista privilegiada del hermoso Cerro Torrecillas y de los glaciares que lo adornan.

Duración aproximada desde la base hasta la cumbre: 7 horas (en grupo y con parada para el almuerzo incluida).

 

Juan Pablo Palkovski (Papo)