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A casi 54 años de la conquista del Everest
 

El 29 de mayo de 1953, a las 11.30 hs., el escalador inglés Edmund Hillary (34 años) y el sherpa Tenzing Norgay alcanzaron la cumbre de la montaña más alta de la tierra. Eran los primeros, o al menos los primeros que pudieron documentar ese momento, aunque siempre quedó la duda sobre la suerte de la cordada de George Mallory, , quien con su compañero Irvine se desbarrancaron en 1924 a unos 400 metros de la cumbre, en el filo norte del coloso. Muchos dijeron que Mallory e Irvine habían llegado a la cumbre. Cuando pocos años atrás se encontró, en buen estado de conservación, el cuerpo de Mallory, no se halló ninguna cámara de fotos que tuviese en su interior el documento que arrancase a Tenzing y a Hillary de su sitial de honor. Para el montañismo en general, y yo creo

sinceramente que es así, ellos fueron los primeros.

La hazaña de Hillary y Tenzing coronaba 30 años de intentos infructuosos por parte de muchísimas expediciones, con muchas muertes ofrendadas al deseo de ser los primeros en coronar la cumbre más alta de la Tierra. En 1952 una expedición suiza había llegado a apenas 300 metros de la cima, por la ladera tibetana, pero fueron rechazados por una furiosa tormenta. Un año después, una expedición de la Royal Geographical Society comandada por el Coronel John Hunt comenzó un intento por Nepal, cuya frontera había sido abierta recientemente para estas expediciones.

El primer intento falló. Hunt encargó la tarea de hacer el segundo (y último) asalto a la esquiva cumbre a un escalador relativamente desconocido (Hillary) y a un experimentado Sherpa (Tenzing) que había hecho siete intentos fallidos a la cima del Everest. Y lo lograron. Ni ellos podían creerlo. Luego de abrazarse y reír, dentro de sus mascarillas de oxígeno, tomaron las fotografías que mostrarían la hazaña al mundo. Un cielo azul que dominaba los 360° del panorama himalayano sonreía a los triunfadores. Tenzing colocó las banderas de Nepal, del Reino Unido, de la India y de las Naciones Unidas en su piqueta larga. Y la clavó en la cumbre.  La misma piqueta que salvaría a Hillary en una caída en un campo de grietas, en el descenso. Estuvieron 15 minutos en la deseada cumbre. La Reina recibió la noticia en el día de su coronación. Y la hazaña le valió el título de Caballero a Hillary, y de Lord al Coronel Hunt.

A la pregunta ¿Quién fue el primero que pisó la cumbre? Hillary respondió: “Subimos como un equipo”. Durante décadas se tejieron distintas especulaciones. Aún sigue siendo un misterio. Y mejor así. Porque la cumbre les pertenece, ciertamente, a los dos.

Hace 50 años, estos dos hombres resolvían el problema andinístico más excitante.

Luego de ellos, miles de seres humanos (unos poquísimos argentinos entre ellos) pisaron la cumbre del techo del mundo.

Muchos hombres se siguen preguntando qué es lo que mueve a determinados aventureros a buscar sus límites. Muchos se preguntan cual es la causa de que subamos montañas.

La respuesta sigue siendo la que dieron aquellos dos hombres: “Porque están ahí”

Tenzing murió hace aproximadamente una década. Hillary es hoy un anciano que no volvió a subir al Everest, aunque retornó a Nepal muchas veces.

A ellos, nuestro homenaje.

 

Raúl Llusá